Marco Lógico
Es un
instrumento metodológico, analítico basado el la lógica causa - efecto, se
encuentra orientado hacia el logro de los objetivos y la participación de los
grupos implicados en el proyecto de manera directa o indirecta.
Entre los
beneficios del enfoque del marco lógico tenemos:
- Resolver el propósito y la
justificación del proyecto.
- Identificar las necesidades
de información.
- Definir los elementos claves
del proyecto.
- Analizar el contexto del
proyecto desde su inicio.
- Facilitar la comunicación
entre los involucrados.
- Identificar los medios de
medición del éxito o fracaso del proyecto.
Ciclo del
Proyecto Bajo el Enfoque del Marco Lógico (EML)
- Programación: Es el
comienzo del ciclo, aquí se definen los grandes objetivos que se pretenden
alcanzar con el proyecto, se dan los grandes lineamientos, se define el
espacio en el que se ha de intervenir, se establecen los tiempos, en línea
general.
- Identificación: Se elabora
la “pre-factibilidad” enfocando entre otros los siguientes aspectos:
1. Pre-factibilidad técnica
2. Pre-factibilidad
económica
3. Pre-factibilidad
legal
4. Pre-factibilidad
ambiental
- Instrucción: Se
examinan todos los aspectos importantes del proyecto. Ya la definición de
la solución es mucho más detallada y precisa. Se ajusta el Marco Lógico
con la participación de los beneficiarios.
La pertinencia
de la idea de proyecto en cuanto a los problemas, y su factibilidad suelen ser
cuestiones claves para estudiar y definir.
- Financiación: El
ejecutor del proyecto, o el beneficiario presenta su proyecto a una o más
entidades financiera que potencialmente podrían estar interesadas en el
proyecto.
Unas vez que se
logra el acuerdo, el financiador y el beneficiario del proyecto firman un
convenio formal que estipula los arreglos financieros esenciales para la
ejecución.
- Ejecución: El ejecutor
del proyecto utiliza los fondos puestos a disposición por el Financiador y
los suyos propios para implementar en forma directa o a través de la
contratación de empresas especializadas el proyecto. Esta fase suele
implicar contratos de estudios, de asistencia técnica, de servicios o de
suministros.
Se monitorea el
avance real del proyecto para que se pueda adaptar el proyecto a los cambios
contextuales.
- Evaluación:La
evaluación consiste en el análisis de los resultados obtenidos a través de
la implementación del proyecto. Utilizando los indicadores objetivamente
medibles establecidos en el Marco Lógico se determina si los objetivos
específicos y el objetivo general han sido alcanzados totalmente o
parcialmente. Se determina la pertinencia, el impacto del proyecto, la
eficiencia, la eficacia y la sostenibilidad del proyecto con la finalidad
de hacer, si fuera necesario los ajustes necesarios.
Fases de
la Metodología
Análisis y
Participación: Se trata de identificar y de hacer un diagnóstico de los diferentes
agentes sociales que de una u otra forma están presentes en la realidad sobre
la que se va a intervenir.
Los intereses de
los distintos grupos y organizaciones sociales, de las autoridades y de otros
actores no son coincidentes, por lo que es sumamente importante identificar sus
expectativas tanto en la fase de planificación, como en la de ejecución y en la
de cierre del proyecto.
Análisis de los
Problemas: Con este análisis se trata de identificar los problemas reales que
afectan al colectivo beneficiario con el que se quiere trabajar y no los
problemas posibles, potenciales o futuros. Conviene señalar que un problema no
es la ausencia de una solución, sino un estado negativo existente. Por ejemplo,
la falta de un centro de salud no es un problema, el problema es la fuerte
incidencia de enfermedades en una determinada población.
Al hacer el
análisis conviene diferenciar entre las causas del problema, el problema mismo
y sus efectos o consecuencias. La utilización del llamado ‘árbol de problemas’
puede servir para ordenar las ideas. Mediante el mismo se pretende localizar el
problema central o focal que se quiere solucionar con el proyecto.
El árbol de
problemas presenta el siguiente aspecto, pudiéndose observar tres niveles
diferenciados: causas que originan el problema, el problema mismo y sus efectos
o consecuencias.
Análisis de los
Objetivos: Una vez identificados los principales problemas del grupo beneficiario
se deben plantear posibles soluciones. Para ello, partiendo del árbol de
problemas, se han de identificar aquellos logros a alcanzar para resolver el
problema principal. La solución del mismo tendrá efectos positivos en las
personas e instituciones afectadas.
Haciendo uso de
la misma herramienta que estamos utilizando, se construiría el árbol de
objetivos.
Análisis de las
Alternativas: Una vez identificadas las posibles soluciones al problema y fijado el
objetivo que se pretende conseguir, se ha de proceder a hacer un análisis de
alternativas. Este análisis consiste en plantearse cuál o cuáles de las
soluciones pueden ser acometidas por el proyecto que se pretende poner en
marcha.
Se trata por
tanto, siendo muy consciente de la capacidad de la organización que va a
desarrollar el proyecto, de los medios de que dispone, de los recursos que
razonablemente puede manejar y del entorno que rodea al proyecto, de eliminar
los objetivos que no se pueden lograr.
En todo proyecto
se han de reflejar las alternativas posibles y justificar la elección de una de
ellas.
Cada una de las
opciones se ha de examinar desde la perspectiva de su viabilidad entendida como
posibilidad de llevar a cabo la alternativa seleccionada.
El análisis se
puede complicar aún más en base a los criterios que se utilicen para comparar
las alternativas. La realización de una matriz en la que se
recojan las distintas opciones y los criterios elegidos, puede facilitar dicho
análisis.
Identificación
de los principales elementos del proyecto a través de la Matriz de
Planificación: En la Matriz de Planificación se sintetizan los elementos básicos de un
proyecto. Para su diseño se utiliza la información obtenida en la
identificación, buscándose la coherencia a varios niveles:
-Coherencia
externa: de la matriz respecto a problemática identificada.
-Coherencia
interna: de los diferentes componentes que integran la matriz, de forma tal que
exista una relación causal y lógica entre cada uno de ellos.
Los elementos
fundamentales que integran la matriz son: objetivo global, objetivo específico,
resultados, insumos, indicadores, fuentes de verificación y supuestos o
hipótesis.
Antes de entrar
en la explicación de cada uno de ellos vamos a recordar que un proyecto se
diseña para provocar ciertos cambios específicos en un determinado período de
tiempo, a través del uso de ciertos recursos.
Los medios son
los diferentes recursos que se aplican para conseguir los resultados que se
pretende lograr.
Los resultados
son los productos que el proyecto va a entregar en el tiempo establecido,
contribuyendo a alcanzar el objetivo específico.
El objetivo
específico es la expresión del efecto que se espera el proyecto logre en un
tiempo razonable.
A largo plazo se
espera que el proyecto, junto con otros proyectos, contribuya a alcanzar el
objetivo general.
Por
consiguiente, en todo proyecto se da una cadena causa-efecto a diferentes
niveles de forma tal que si se emplean adecuadamente los medios se alcanzarán
los resultados necesarios para lograr el objetivo específico previsto. Si se
logra en este y otros proyectos, con el tiempo se habrá conseguido el objetivo
general, logrando ese cambio que se pretendía conseguir.
Es importante
identificar claramente los distintos niveles en la jerarquía de un proyecto.
Así, los medios y resultados deben ser garantizados por la administración del
proyecto de forma tal que existe el compromiso y la obligación de alcanzarlos.
Si no se logra se deben exigir responsabilidades a los gestores.
Sin embargo, en
los casos del objetivo específico y el global, su logro no depende solamente de
la gestión del proyecto; pueden darse otros acontecimientos que estén más allá
del control del mismo. Para alcanzarlos no basta tan sólo con una gestión adecuada.
En el caso del objetivo general su consecución se comprobará en el largo plazo
y será fruto de la actuación conjunta o sucesiva de diversos proyectos.
En la Matriz de
Planificación se resume el proyecto reflejando sus elementos fundamentales. Su
utilidad es doble:
-La Fase de
Presentación y Valoración permite entender el planteamiento del proyecto. Es
fruto de la identificación realizada y debe ser coherente con la problemática
que se pretende abordar.
-La Fase de
Ejecución es una guía que permite conseguir lo que se va alcanzando con lo
previsto inicialmente. Las metas se reflejan mediante indicadores objetivamente
verificables y cuantificados.
La Matriz
de Planificación está integrada por los siguientes elementos:
- Objetivo general: objetivo
último y principal al que el proyecto pretende contribuir a largo plazo.
- Objetivo específico: efecto
que el proyecto pretende conseguir en un plazo de tiempo razonable.
Refleja el logro de una nueva situación en la que el problema central del
grupo beneficiario ha sido solucionado. Debe ser único y formularse en
términos realmente alcanzables.
- Resultados: productos
que el proyecto puede garantizar como consecuencia de sus actividades. Es
lo que se quiere alcanzar con el proyecto una vez realizadas las
actividades programadas.
- Actividades: son las
acciones que se han de realizar de forma simultánea o secuencial,
utilizando los medios necesarios, con el fin de conseguir los resultados
en el tiempo previsto.
- Medios: recursos
humanos, técnicos y materiales necesario para llevar a cabo las
actividades previstas.
- Indicadores: son la
expresión cuantitativa y cualitativa de lo que se ha de conseguir
dependiendo del nivel en el que se formulen. Es, por tanto, la medida del
logro del objetivo o del resultado siendo vital para dilucidar el éxito o
el fracaso del proyecto. Han de ser concretos y medibles, siendo
importante que se busquen varios indicadores para medir el logro de un
mismo resultado u objetivo. Dicha combinación aumentará la fiabilidad del
cambio conseguido. Los indicadores son básicos para el seguimiento y
posterior evaluación del proyecto.
- Fuentes de verificación: indican
el medio a través del cual se obtendrá la información necesaria para
verificar los indicadores. Todo indicador debe llevar asociada al menos
una fuente de verificación. La información debe ser fácil de conseguir y
con un coste (en tiempo y dinero) adecuado.
- Supuestos (hipótesis
o riesgos): son aquellos acontecimientos, condiciones y decisiones que
están más allá del control de la gestión del proyecto y de su esfera de
responsabilidad.
Identificación
de los Factores Externos
Por factores
externos se entienden los condicionales que pueden existir y que pueden influir
de forma más o menos intensa en el mismo escapándose al control directo de la
intervención. Se trata de factores sobre los que no se puede influir porque
actuar sobre ellos supondría un coste excesivo, son consecuencia de un problema
político o dependen de fenómenos naturales.
Deben se
identificados al detectar la problemática y pueden influir sobre el objetivo
específico, las actividades y los medios.
Es necesario
valorar qué relación mantienen con cada uno de los componentes del proyecto,
qué probabilidad hay de que ocurra y qué efecto pueden producir.
En cualquier
caso debe existir una razonable probabilidad de que esos riesgos no ocurran o
de que, si se materializan, no tengan efectos letales para el proyecto.
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